Ayuda a prevenir los coágulos sanguíneos durante cirugía, reducir los efectos secundarios e incrementar la efectividad de medicamentos de quimioterapia de cáncer como cisplatina, tratar la infertilidad masculina , y aliviar los síntomas de la etapa inicial de mal de Parkinson.
Se emplea como ayudante en patologías como el síndrome por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), pues puede reforzar el sistema inmunológico.
La función principal del glutatión es proteger sus células y las mitocondrias del daño oxidativo y peroxidación. El envejecimiento disminuye la capacidad de producir glutatión reducido, al igual que diversos problemas de salud, como el Alzheimer, Parkinson, arterioesclerosis o las cataratas entre otros.
Ayuda a eliminar tóxicos cancerígenos que el cuerpo absorbe mediante procesos llamados de conjugación y protege, además, de las radiaciones.
Durante el embarazo, ayuda a neutralizar posibles contaminantes del feto.
Protege el sistema inmune en el curso de las infecciones relacionadas con la tasa de glóbulos blancos.
Las enfermedades neurodegenerativas, la esquizofrenia, el envejecimiento y la isquemia cerebral se asocian con la existencia de estrés oxidativo; el glutatión en su forma reducida es un tipo de defensa no enzimática, y es una de las primeras líneas de defensa ante el daño oxidante.

